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Acúfenos: es un síntoma común a varias patologías, que consiste en la percepción de ruidos en los oídos. Común mente se denominan zumbidos. Las personas afectadas describen el sonido que perciben según descripciones muy variadas. Hay referencias de siseos, campanillas, grillos, ruido de agua, ruido de lluvia y de tempestades, etc .

Se pueden reconocer dos clases de acúfenos:

  • Acúfenos subjetivos: son aquellos ruidos que sólo el paciente puede escuchar en sus oídos.
  • Acúfenos objetivos: son ruidos en el / los oídos del paciente, que además de escucharlos el mismo, puede hacerlo escuchar a otras personas, ya sea acercándose a sus oídos o mediante el uso de un estetoscopio.

Muchas personas sufren acúfenos de muy baja intensidad, en cuyo caso se trata de una molestia que no afecta a su calidad de vida. Cuando el acúfeno es severo se transforma en una molestia insuperable que reduce la calidad de vida del afectado, debido a los problemas psicológicos que conlleva: dificultad para conciliar el sueño, incapacidad para concentrarse que puede afectar duramente a la actividad profesional, transformación del carácter en irascible, etc. Los acúfenos están originados por muchas y muy variadas causas; y su determinación es indispensable para afrontar un tratamiento para eliminar el acúfeno con éxito. La persona afectada por un acúfeno severo debe acudir a la consulta de un otorrinolaringólogo para que estudie su acúfeno y le oriente sobre la forma de eliminarlo.

Entre las causas más conocidas citamos: la exposición prolongada a ruidos de elevada intensidad, exceso de cera en el canal exterior del oído, algunos fármacos prescritos para la curación de otra dolencia que son oto-tóxicos y los causantes del acúfeno o de su deterioro, infecciones en los oídos, tumores en en el sistema auditivo, enfermedades cardiovasculares, problemas neurológicos, etc. En algunos casos, el acúfeno no es más que un síntoma de otra enfermedad y desaparece con la curación de dicha enfermedad. Los acúfenos no discriminan por edades o por sexo. Los padecen por igual jóvenes y mayores, y mujeres y hombres.